Se trata de otro concepto que proviene del latín: approbāre. Aprobar es calificar como bueno o suficiente a alguien o algo. También permite asentir a una opinión o a una cierta doctrina.
Por lo tanto, reprobar es no obtener una calificación positiva. Dicho en sentido positivo, reprobar es obtener una mala calificación, o al menos una calificación que no es suficiente o que no alcanza para cumplir con un cierto objetivo.
La idea de reprobación, por lo general, se utiliza en el ámbito de la educación. Un estudiante puede reprobar un examen, una materia o asignatura o, directamente, reprobar todo un año de cursada debido a su pobre rendimiento académico. En este caso, el alumno deberá repetir el año, es decir, volver a cursar todas las asignaturas para obtener las calificaciones necesarias que le permitan seguir avanzando en sus estudios.
Entre los factores que pueden llevar a que un estudiante repruebe, se encuentran la dificultad de los contenidos, la desmotivación en el estudio, la falta de comprensión de la información y la corrección subjetiva del docente, entre otros.
Fuera del campo educativo, la noción de reprobación se aplica a la falta de aprobación que un sujeto le da a un hecho, cosa o persona. Por ejemplo: “Mi padre reprueba nuestro casamiento”, “Tengo la reprobación del jefe”, “El proyecto fue reprobado por los inversionistas”.
Fuente: http://definicion.de/reprobacion/
